
Cruzar el Estrecho en moto no es una hazaña.
Pero tampoco es algo para hacerlo sin saber dónde te metes.
Cuando entiendes el proceso, deja de imponer respeto y pasa a ser solo un paso más del viaje.
Para entender el contexto completo: Viajar en moto por Marruecos
Para ver el viaje ordenado por etapas y lecturas: Marruecos de costa a costa en moto
Tabla de contenido
No es complicado, pero tampoco improvisado
El error más común es pensar que cruzar a África es un salto al vacío.
El segundo error es pensar que es como coger un ferry en Europa.
La realidad está en medio.
Si llevas los papeles claros y un poco de paciencia, el cruce es sencillo.
Si llegas con prisas o sin saber el orden, se hace pesado.
El ferry: lo justo que necesitas saber
Los ferris salen principalmente desde el sur de España hacia el norte de Marruecos.
No necesitas comprar el billete con semanas de antelación, pero sí conviene evitar horas punta.
Consejos reales:
- Llega con margen de tiempo.
- Lleva el pasaporte a mano, no enterrado en las maletas.
- No te pongas nervioso si el embarque es caótico: es normal.
En el barco, el viaje es corto.
Lo importante no es la travesía, es lo que viene después.
El papeleo: simple si sabes el orden
Al llegar, hay dos cosas básicas:
- Tu entrada como persona.
- La entrada temporal de la moto.
No es un examen.
Es un proceso.
Rellena los formularios con calma.
Pregunta si no entiendes algo.
Y no intentes “acelerar” el sistema: no funciona así.
Si quieres cruzar con más calma y menos ruido mental: Seguridad en moto por Marruecos (sentido común y realidad)
El tiempo real (lo que nadie te cuenta)
No calcules el cruce como si fuese un traslado europeo.
Puede ir rápido.
O puede alargarse.
Cuenta con medio día.
Si sale antes, perfecto.
Si se alarga, no te frustras.
Ese margen mental cambia por completo la experiencia.
El primer Marruecos empieza antes de rodar
Hay un instante concreto.
Antes de arrancar la moto.
Antes incluso de ver la carretera.
Es cuando te das cuenta de que ya no estás en Europa.
No por lo exótico.
Sino porque las reglas no son las mismas.
Ese momento, vivido desde dentro, es parte del viaje.
→ El Estrecho y el primer gesto de cruzar a África en moto
Si este viaje te está llamando: Marruecos de costa a costa en moto
Léelo con calma. No es para todo el mundo.
Cruzar el Estrecho no te cambia la vida.
Pero te coloca en el sitio exacto para que empiece a pasar algo.






