e-book gratuito
Tienes moto y ganas.
Lo que te falta no es valor: es un plan.
Un método simple para pasar de “algún día” a “salgo tal día, hacia allí” sin liarla en tu primer viaje largo.
El bloqueo es real (y normal)
Lees rutas.
Guardas ideas.
Piensas que aún no es el momento.
Cuando intentas concretar:
Todo se complica
Aparecen dudas
El viaje no arranca
No es falta de experiencia.
Es falta de estructura mínima.
Lo que te llevas PDF gratuito
Aprenderás a:
Elegir destino sin equivocarte
Marcar un ritmo que no queme
Dormir sin estrés
Preparar el equipaje justo
Tomar la decisión final
Sin épica. Sin postureo. Decisiones claras.
Para quién es (y para quién no)
Es para ti si:
Tienes moto y ganas de viajar
Estás cansado de no concretar
Quieres aprender haciendo
No es para ti si:
Buscas rutas “perfectas”
Quieres tenerlo todo controlado
Prefieres seguir esperando
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No spam. Solo cosas que te ayuden a viajar mejor.
Si quieres profundizar un poco más
Antes de salir, hay dudas que casi todos tenemos.
Si te apetece ir un paso más allá, aquí tienes algunos artículos que te pueden ayudar a aclarar ideas sin añadir ruido.
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Si quieres evitar los errores más habituales del primer viaje, puedes leer este artículo sobre errores en tu primer viaje en moto y cómo evitarlos.
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Si no tienes claro cuántos kilómetros hacer al día sin agotarte, aquí explico cuántos kilómetros hacer al día en moto sin quemarte.
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Si lo que más te bloquea es la planificación, este artículo te ayudará a planear un viaje en moto sin estrés.
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Si dudas con el equipaje y no sabes qué llevar y qué no, aquí tienes una guía clara sobre qué llevar en tu primer viaje largo en moto (y qué no).
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Y si sientes que el viaje no arranca aunque tengas todo, quizá te veas reflejado en este artículo sobre por qué no arrancas tu viaje en moto aunque tengas todo.
Sobre el autor
QUIQUE FRANCO
Mi pasión por las motos es mucho más que un interés por las máquinas o la velocidad. Es el combustible que, a lo largo de mi vida, me ha ayudado a alimentar el espíritu.
Con la mirada en la carretera y las manos en el manillar es inevitable experimentar vértigo y responsabilidad, pero también es la forma más genuina de sentir la libertad.
Es plenitud e independencia. Es algo único.
Y viajar así durante dos, cinco o diez días, con mucha ruta y poco equipaje es la mejor preparación para reconocer, al regreso, las cosas importantes de la vida.


