Hay quien viaja para enseñar dónde ha estado. Y hay quien viaja para vivir lo que la carretera le pone delante. En EDR tenemos claro de qué lado estamos.
Hoy llegar al Tourmalet ha tenido algo distinto. No por la foto. No por tachar un puerto más. Por la carretera. Por los kilómetros hechos hasta allí. Por el grupo llegando con criterio, sin prisas y con respeto.
El puerto de la Collada de Toses, un clásico imprescindible en cualquier ruta por la Transpirenaica, ofrece curvas y paisajes que todo motero debería experimentar.
Hay rutas que haces. Y hay rutas que se quedan contigo. La Transpirenaica en moto pertenece a ese segundo grupo. No solo porque cruces los Pirineos. No solo porque enlaces puertos. No solo porque llegues de un mar a otro.
Mejorar en curvas para hacer la Transpirenaica en moto no significa ir más rápido. Significa ir mejor. Y eso cambia completamente la ruta. Porque en los Pirineos, las curvas no son un detalle. Son el idioma del viaje. Curvas abiertas.Curvas
No necesitas ser un piloto experto para hacer la Transpirenaica en moto. Sí necesitas una base que te permita rodar varias horas, enlazar curvas con margen y seguir tomando buenas decisiones cuando aparece el cansancio. La pregunta no es solo
Disfrutar la Transpirenaica en moto sin ir rápido no solo es posible. Es, probablemente, una de las mejores formas de vivirla. Porque esta ruta no va de velocidad. Va de ritmo. Y no es lo mismo. La velocidad se mide
En un puerto, dos motoristas pueden disfrutar el mismo tramo a ritmos distintos. Uno enlaza las curvas con más fluidez. Otro necesita unos metros más para leerlas. El problema no es la diferencia. El problema aparece cuando uno intenta conducir
La Transpirenaica se puede hacer solo o en grupo. Las dos opciones pueden darte un gran viaje, pero te piden cosas distintas. La decisión no va de ser más valiente, más independiente o mejor motorista. Va de saber cuánto quieres